El apoyo del gobierno de Juan Carlos Varela está siendo fundamental, sobre todo en la preparación de aspectos sanitarios, logísticos y de seguridad”, destacó en conversación con La Prensa en Roma el coordinador del departamento de comunicación internacional de la JMJ, Yago de la Cierva.

“Panamá es el ejemplo de colaboración positiva del gobierno en la JMJ. El gobierno instituyó una comisión que reúne a un delegado de cada uno de los ministerios, y están progresando de manera sistemática y eficaz. Todo se hace en estrecha colaboración con la Iglesia, lo que va a pasar a la historia de las Jornadas Mundiales como un ejemplo de buenas prácticas”, agregó en este sentido.

En contraste con esta integración entre Estado e Iglesia, el experto puso el ejemplo negativo del Encuentro Mundial de las Familias de 2015, en el que la seguridad corrió completamente a cargo del Gobierno de Estados Unidos.

“Influyó mucho la mentalidad americana que prima la seguridad por encima de todo, pero no funcionó porque la seguridad total no existe. La gente estaba lejos del pontífice, los requisitos para entrar eran muy laboriosos y se perdía mucho tiempo. El resultado es que mucha gente dejó de ir precisamente por los controles exagerados”, manifestó.

El multitudinario evento católico previsto para enero de 2019 ya tiene 75 mil inscritos, según confirmó la embajadora de Panamá ante la Santa Sede, Miroslava Rosas, quién también dio detalles sobre el funcionamiento del Reglamento Regional de Gestión Migratoria, Ágil, Ordenada y Segura para el tratamiento de los flujos migratorios de los puestos fronterizos y zonas adyacente de los países de la región, para eventos masivos. “Esta propuesta será por primera vez aplicada en la JMJ de Panamá”, concluyó la diplomática.

Sobre la elección de la sede por parte de El Vaticano, de la Cierva comentó que influyó mucho que fueran las Conferencias Episcopales de cinco países las que avalaran la candidatura panameña. “Es el papa quien tiene la última palabra, pero hay aspectos que dan más posibilidades a una zona del mundo con respecto a otra. Para estos grandes eventos suele primar que el pontífice no haya visitado de reciente esa zona del mundo”, resaltó.

Por su parte, la embajadora defendió que “le hubiera tocado a Asia, porque la anterior JMJ fue en Polonia, o sea Europa y la precedente en Brasil, en América, pero tuvimos la suerte de que el papa había viajado a Corea del Sur, el principal competidor de Panamá”.